martes, 23 de julio de 2013

Todo sobre las Margaritas...

 
 
 
Con el nombre de Margarita hay un sin fin de plantas agrupadas. Leucanthemum vulgare son las clásicas margaritas herbáceas, que poseen flores blancas y amarillas. Su tamaño es entre 25 y 70 cm y su diámetro de alrededor de 15 cm. Se resiembran espontáneamente y prefieren una ubicación soleada y un suelo que cuente con buen drenaje.

Otra variedad bastante conocida es la Chrysanthemum frutescens, que procede de Extremo Oriente.

¿Cómo es?

*Las flores son acampanadas, en ocasiones de gran tamaño y muy abundantes. Pueden ser naranjas, rojas, blancas o de tonos rosas. 
Florece en invierno o a principios de la primavera.

* En cuanto al follaje, posee pequeñas hojas verdes, que en invierno se convierten en púrpura, brillantes y resistentes.
Sus tallos son leñosos.

*Si está en una maceta, puede alcanzar unos 50 cm., pero si se cultiva en el exterior puede alcanzar los 2 m. de altura.


Características


- La margarita es una flor semiarbustiva, perenne, que puede alcanzar los setenta centímetros de altura y formar grandes matas.

- Sus hojas son de color verde. Es muy valorada por sus inflorescencias, básicamente blancas y con centro amarillo, que aparecen desde primavera hasta otoño.
- Se trata de una planta muy decorativa y adecuada para formar macizos como única especie. También es muy apreciada porque su flor cortada se conserva durante bastante tiempo.

MargaritasHojas y flores

Sus hojas son dentadas, caducas y de color verde.

En cuanto a sus flores, las más comunes son de color blanco, aunque también pueden ser rosadas.

Están reunidas en capítulos solitarios con un botón central muy característico y de color amarillo.

Cuidados

Riego. Todas las variedades precisan abundantes riegos en la época de crecimiento, aunque las conocidas como amarillas y las reinas necesitan algo menos de agua.

Temperatura y luz. El mejor lugar para situar estas flores es en tiestos o jardineras a pleno sol. La tolerancia de las temperaturas difiere entre unas y otras, siendo la variedad arbustiva la que soporta las más bajas. El clima en el que mejor se desarrollan es el templado (entre 15 y 25ºC).

Tierra y abono. La tierra más adecuada para estas plantas es la arcillosa, aunque se adaptan a casi todo tipo de suelos. Son de cultivo fácil, pero exigentes en agua y nutrientes. Necesitan un substrato con una buena retención hídrica. Si se abona se favorecerá su crecimiento y una floración con colores más intensos